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Resumen Ejecutivo

El Primer Informe Señales de Competitividad de las Américas (SCA) es el producto de la colaboración de las Autoridades y Consejos de Competitividad de las Américas y de las instituciones que apoyan la labor de la Red Interamericana de Competitividad (RIAC). Está compuesto por dos secciones principales, una en la que se ofrece un panorama sobre la innovación y los retos y oportunidades que enfrentamos como región; y otra, que incluye más de cincuenta experiencias de los países e instituciones relacionadas con los diez principios generales de competitividad.

El Decálogo de Competitividad forma parte del Consenso de Santo Domingo aprobado por representantes de treinta países en octubre de 2011, durante la Reunión Anual de la RIAC. La Reunión tuvo lugar en el marco del V Foro de Competitividad de las Américas (FCA) en la República Dominicana y acogió el Consenso y sus principios como un elemento central de la visión 2020 para las Américas.

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, como Presidencia Pro Témpore de la RIAC y anfitrión del FCA, al inicio de su gestión eligió el principio de innovación como prioridad y declaró el 2012 como el “Año de la Innovación de las Américas”. Por ello, las instituciones que apoyan los trabajos de la RIAC y otros colaboradores han contribuido con piezas especiales para el informe, la mayoría enfocándose en el tema central del VI Foro de Competitividad de las Américas: “Innovación para la Prosperidad”.

La sección sobre “Innovación en las Américas” del Informe SCA incluye una visión general del panorama de la innovación en las Américas en el que se evalúan las principales fortalezas y debilidades de la región para seguir siendo competitivos vis-à-vis con el resto del mundo.

La investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que los países de América Latina y el Caribe (ALC) siguen rezagados en términos de capacidades científicas, tecnológicas e innovadoras. Factores de creación de la innovación, tales como la inversión en Investigación y Desarrollo (I+D), la participación del sector privado en el sistema de innovación, el capital humano, las publicaciones científicas, patentes, y el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), no corresponden con el tamaño de las economías de los países y el nivel de ingresos de sus poblaciones. Sin embargo, la innovación es reconocida como un componente fundamental para el desarrollo económico a largo plazo y como factor clave para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de las Américas. Por otra parte, el BID plantea que la innovación desempeña también un papel importante para resolver asuntos relacionados a la agenda social. Mientras que los países de ALC se enfrentan simultáneamente a desafíos globales (tales como el cambio climático, el acceso a la energía, la seguridad alimentaria) y a las preocupaciones nacionales (reducir la pobreza, hacer frente a la desigualdad y la baja productividad), la innovación puede jugar un papel importante en la definición del camino futuro.

Para apoyar los esfuerzos de los países de América Latina y el Caribe para promover la innovación, la diversificación de sus economías, y lograr un desarrollo sostenido de largo plazo y crecimiento económico inclusivo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ofrece un resumen de siete retos fundamentales para la región. Entre ellos se encuentran la ampliación de la brecha de productividad entre América Latina y los países desarrollados, la alta concentración de sectores económicos basados en materias primas, la necesidad de diversificar la economía hacia actividades de media y alta tecnología, la capacitación y la mejora de habilidades con incentivos para mejorar la calidad de la mano de obra, los bajos niveles de inversión pública y privada en I+D, y la limitada actividad de patentamiento por los residentes en la mayoría de los países de ALC. Como ha señalado la CEPAL, estos desafíos invitan a los países a priorizar y actualizar las políticas públicas y las capacidades institucionales para apoyar la innovación y asignar el presupuesto para implementarlas.

El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) presenta un diagnóstico sobre el emprendedurismo en Centroamérica. Señala que los países de la región todavía no han explotado su capacidad creadora e innovadora. Los programas de apoyo a PYMES están más enfocados a emprendimientos de subsistencia y no al desarrollo de oportunidades innovadoras en los mercados. Establece que el emprendimiento debe de ser un eje fundamental en las políticas de desarrollo en cada uno de los países y recomienda programas sobre incubación, emprendimiento, fondos de Capital Semilla, e incentivos fiscales.

En el estudio que Oxford Economics preparó para la OEA se indica que dado el alto grado de urbanización en América Latina y el Caribe, las ciudades son, en efecto, impulsores de la innovación en sus respectivos países. Se destacan los cinco retos inmediatos para convertirse en centros de innovación de clase mundial: (1) desarrollar gente creativa, (2) desplegar un gobierno innovador, (3) fomentar compañías innovadoras, (4) promover la innovación de las empresas, y (5) apoyar los centros y semilleros de innovación. Se estima que la prima de las ciudades innovadoras—es decir, el dividendo económico adicional que reciben por sus inversiones— es de 42%, además de un aumento considerable en la generación de empleo.

La sección de innovación cuenta también con entrevistas con distinguidos expertos y personalidades del mundo de la creatividad y emprendedurismo que aportan sus ideas para el Foro de Competitividad de las Américas. El profesor Clayton Christensen de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, laureado autor en innovación y crecimiento económico, comparte sus ideas sobre la innovación disruptiva y el entorno necesario para desarrollar centros de innovación de clase mundial en América Latina y el Caribe. El profesor Vijay Govindarajan, reconocido experto internacional en estrategia e innovación, discute el concepto de innovación en reversa e indica que es posible desarrollar innovación con impacto global desde los países en desarrollo. El Doctor Cardinal Warde, líder mundial en sistemas ópticos, Profesor del MIT y Presidente Fundador de la Fundación para la Ciencia en el Caribe, comparte su visión sobre la necesidad de promover ciencia y tecnología como elemento fundamental para el desarrollo económico y el rol de la Diáspora para acompañar este proceso. El Doctor Bhoendradatt Tewarie, Ministro de Planeación y Desarrollo Sostenible de Trinidad y Tobago, de amplia trayectoria en la promoción de la competitividad en el Caribe, presenta su perspectiva sobre las industrias creativas y su potencial para contribuir al desarrollo económico de Trinidad y Tobago y el Caribe.

En la parte final de la sección sobre Innovación se presenta la contribución de la Federación Global de Consejos de Competitividad (GFCC) en que describen mejores prácticas y estudios de casos que desde el sector privado se impulsan a través de los Consejos de Competitividad alrededor del mundo. El Instituto Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPI) discute los principales retos para aprovechar los derechos de propiedad intelectual para mejorar la competitividad.

Otras instituciones de la RIAC han contribuido experiencias sobre mejores prácticas que se integran a los perfiles de programas que los países de la RIAC han seleccionado y que se describen en la segunda sección del presente Informe. CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina comparte su Programa de Ciudades Competitivas en Cuenca, Ecuador y Barranquilla, Colombia, ciudades en que, con base a estrategias de desarrollo productivo y alianzas público-privadas, se logran avances sustantivos en innovación y emprendimiento. El Programa Compete Caribbean describe su experiencia en el diseño de un esfuerzo de coordinación entre donantes para atender prioridades en materia de competitividad en el Caribe y sus importantes resultados alcanzados hasta el momento. El TEC de Monterrey presenta su metodología y experiencia en la medición de la competitividad subnacional y la elaboración de agendas de competitividad locales para definir prioridades y promover el desarrollo regional. CIFAL destaca prácticas modelo en materia de educación en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Estos últimos aportes están disponibles en la versión completa del Informe Señales de Competitividad de las Américas en el Observatorio de la RIAC en Internet.

La sección sobre “Experiencias en las Américas” de este Informe ofrece un resumen general de las iniciativas desarrolladas por Barbados, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos Unidos, Jamaica, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe- CAF, y el Programa Compete Caribbean. Las experiencias compartidas se asocian a los diez principios generales de competitividad, en particular en temas relativos al fortalecimiento de las instituciones; la promoción de marcos regulatorios simples, estables y eficientes; la innovación y el emprendimiento de alto impacto; el uso de las tecnologías de la información y la comunicación; la importancia de mejorar el acceso al capital especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas.

En general, el contenido resumen que se ofrece de cada experiencia alude a su objetivo principal, relevancia, resultados y destaca las oportunidades concretas de colaboración que existen con otros Miembros de la RIAC. En cada experiencia se señala lo que cada institución puede ofrecer (por ejemplo: compartir información, asistencia técnica, o expertos); y lo que sería deseable recibir de parte de otros países (por ejemplo: conocimiento sobre experiencias similares, metodologías exitosas que añadan y/o complementen componentes de los programas, etc.). Este proceso busca aumentar el impacto de los proyectos en cada país y retroalimentar de forma conjunta el trabajo y mecanismos que aseguren el éxito de las iniciativas.